Los diseñadores me parece que eran medio pervertidos, eso sí: la cola es la perilla para controlar el volumen y si se quiere que funcione como parlante hay que enchufarle un cable en el trasero.





Me imagino a Santo Biasatti hablando del creciente miedo a Santa Claus, canonizando a la Claustrofobia para darle un nombre pegadizo al pánico del que van a ser presa las próximas fiestas, e invitando a alguna psicóloga mediática para que el reportaje tenga un aval científico (Anita podría ir, el título de psicopelotuda acá seguro que se lo admiten)
Se vienen las fiestas y, por más que este año no habrá "bailando por un reno" como el año pasado (PETA denunció a Santa Claus: aparentemente como no reunió la cantidad de votos necesarios para completar el plantel de renos, Santa se puso muy violento y atacó hasta al mismísimo reno Rodolfo, que además debió trabajar horas extras no remuneradas), pienso aprovechar la ocasión para algunos chistecillos.
Como si con la denuncia de PETA fuera poco, algún contador secuaz del Grinch (según creemos) se dio cuenta de que Papanúel jamás en su vida pagó los impuestos correspondientes a los regalos navideños y ahora el gobierno evaluaría cerrarle el taller al barbudo bonachón. Niños, aparentemente en estas fiestas no va a haber Santa Claus...
... aunque es posible que no haya Santa porque JAMÁS EXISTIÓ en primer lugar. (Ojalá lean esto muchos nenitos ilusos que aun creen en el gordo que por arte de magia nunca se atora en la chimenea!)
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Bonus Track: el "bailando por un reno", joda navideña del 2007.

Ayer por la tarde una “escala técnica” en un lugar estratégico (Village Caballito) indirectamente hizo que tuviese material para el blog.
¿Qué pasó? Veamos… en los alrededores de la entrada del lugar me topé con una gran cantidad de adolescentes (y un par de adultos), la gran mayoría con características fenotípicas similares (clase “enchupinados”, con prendas colorinche y tiradores caídos a modo de adorno).
Sí, me dirán “pero esto no es nada raro”, cierto, pero resulta que además de los pantalones bombilla calzados en sus piernas (¿se imaginan si los usasen de chaquetilla?) estos jóvenes tenían en sus manos unos carteles que decían “REGALO ABRAZOS”.
Me acerqué a otra chica que tenía pinta de simpática y le pregunté de qué se trataba esta movida, así que me contó que esto era parte de un proyecto organizado desde una página web que consistía en regalar abrazos "para que la gente no se olvide del cariño, como andan muy preocupados" y también me invitó a una reunión que hacían en un lugar cercano.
Ni bien llegué a casa busqué en la interné la página que me había pasado la chica y descubrí que ésta pertenecía a quienes asumo eran los responsables del proyecto “contagiemos un poco de amor”, los hermanos Stamateas (esos entertainers espiritualistas que invitan a los televidentes de Canal
Precisamente de ese sitio se han copiado los muy vivos: en el 2006 Youtube popularizó un video de la “Free Hugs Campaing”, que, citando a la Wikipedia, “es un movimiento de carácter internacional que consiste en ofrecer abrazos a desconocidos con el afán de regalar afecto, en un mundo globalizado donde reina la desconfianza, los prejuicios y los problemas”… me resultó un tanto gracioso que unos pastores evangelistas sean los que tomen la iniciativa y que su “ejército amoroso” se componga mayoritariamente de jóvenes (reclutados vía la Gran Red) perfectamente adaptados al mundo globalizado, moldeados por la moda y las hamburguesas … (No me discutan que no es así y que soy prejuiciosa -voz de nena caprichosa- porque tenían casi la misma ropa y había un montón con “coronitas” de Burgerking -trompita y sonido "jum")
Aclaro que la chica con pinta de simpática me abrazó a modo de despedida (me preguntó si podía, y no me negué... era parte de la experiencia)
Dicho cartel no duró más que unas semanas en el lugar, por lo que supuse que se habían percatado de su ridiculez y habían decidido quitarlo (o que se habían topado con mi blog).
Ayer, casi dos años después, los muy desvergonzados lo volvieron a colgar en el frente del lugar. Tiene una pequeña modificación (ahora si bien el servicio está disponible las 24 Hs., se sugiere concurrir a la misa de las ocho) pero es el mismo… véanlo con sus propios ojos (¡qué es eso de tomar prestados los ajenos!)
Yo sigo sin tener la más mínima idea de qué es lo que llevan a domicilio: ¿Hacen delivery de soluciones espirituales? ¿Entregan pizzas con los morrones dispuestos de tal forma que parezcan la imagen de algún santo? ¿O tal vez un servicio de niños cantores?
Es una lástima que no tenga un teléfono al cual llamar y preguntar.
-La etiqueta "humor" no tiene mucho que ver con la comicidad de la entrada (post, para quienes no entienden español, pero seguro entienden esto), sino con mí actitud frente a casi cualquier tema: ridiculizarlo con fines recreativos (si es posible y considero que la ofensa no es grave...y nótese que jamás dije que no fuese a ofender).
-Mientras me estaba bañando (no canto, pienso en la ducha) me di cuenta de cuánto odio la popular frase “estar al pedo”. Comparándola con otras frases de estructura sintáctica similar (“estar al sol”, por ejemplo) se puede deducir que el “pedo” es algo a lo que se está expuesto, y es cierto: primero, en un sentido literal, porque todos estamos a merced de los efectos que tiene la ingesta alimenticia en los demás; segundo, siendo más figurativos, porque hay un “pedo”, una flatulencia… digámoslo sin tapujos: un constante anuncio (pronunciado aparentemente por un ser omnisciente) de mierda también figurativa.
“Estar al pedo” se usa para expresar que no se tiene nada que hacer. Entonces, considerando que es una expresión que tiene una connotación negativa (¡Implica una exposición al excremento simbólico!), ¿Disfrutar del tiempo, sin realizar una actividad concreta, se considera algo tan desagradable y negativo? Según la frase en cuestión la respuesta es sí.
Lamentable, teniendo en cuenta las ocasiones en las que alguien me dijo “qué al pedo que estás”.
Si yo fuese ustedes me preguntaría qué significa el color de fondo del blog… (Edit: antes era color marrón desecho orgánico)
La duda que me trasmitió se relaciona con la baraja española de naipes y es la siguiente: ¿Cuál es el significado, si alguno, que tienen la forma y los colores de las figuras de los reyes, caballos y sotas? Como dije, aun tengo la roncha: no pude responder esta pregunta y no tuve ocasión de discutirla con alguien.
2) Hay claramente dos grupos: el poseedor del poder económico (oros y copas) y el poseedor del poder armamentístico (bastos y espadas). Aunque en estos últimos hay una subdivisión: rey y sota de espadas se pasaron de bando y es el caballero el que se mantiene fiel a los valores tradicionales, más arraigados justamente por su calidad de caballero.
3) Los personajes de palos pertenecientes a la “ricachonada” (¿mezcla de lechigada y ricachón?) conforman un grupo homogéneo, con intereses y objetivos en común (obsérvese en la foto que todos miran hacia el mismo lado y el color predominante de ambos es el azul).
4) El color azul podría representar nobleza, en ese caso la riqueza sería el medidor de la misma.
5) Hay una postura a favor de la “ricachonada”: no sólo son mayoría, sino que sus principales adversarios están armados con bastos (lo que implica calificarlos de rudimentarios y primitivos).
(Ayer) mientras una gran cantidad de familias cargadas de gaseosas y reposeras bajaba de los micros escolares rumbo al obelisco; yo, yendo en dirección opuesta, no me perdía la oportunidad de tomar unas fotos.
Aquí las infusiones (té, café, mate -sin tilde- y otras, si conocen) son bienvenidas. Por eso los recibe una cafetera orgánica.

Como muchos infantes creativos (y los publicistas de coca-cola responsables de la "maquina de felicidad") yo también me he imaginado los aparatos domésticos y máquinas que rondan el mundo como organismos vivos.
Si consideramos que el porcentaje de gente que sabe cómo funcionan sus electrodomésticos es mínimo, imaginar que sean "bichitos", si bien no deja de ser un disparate, es entendible. Si no me creen, imaginen la siguiente situación: nene chiquito preguntando a padre no muy avivado "pá, ¿cómo metieron a la abuela en el teléfono?" La solución puede ser: a) tratar de dar una explicación simplificada de lo que el propio padre entiende por funcionamiento de un teléfono (bueno, justo no elegí un aparato muy complicado) o b) directamente decirle que la metió en el tubo algún enanito que habita allí, previamente encogiéndola, claro.
Para entender de qué se trata hay que remitirse a su nombre, el cual deriva de la "comida" (típica de hotel familiar) conocida como "salpicón de ave".
El "salpicón de ave" es la máxima expresión del aprovechamiento y el menos ingenioso reciclado culinario posible al que es sometida la ensalada rusa de un almuerzo o cena (porque dudo que alguien desayune esa pasta heterogénea a base de mayonesa, alverjas -como diría Katz- zanahoria y papa)
Se parece un poco a la receta de Tzara para hacer un poema dadísta aunque, a diferencia de aquella, en el salpicón de palabras la selección de los ingredientes no se debe al azar, sino que implica un rol activo del cocinero.
La foto es incorrecta: la media naranja de la que hablo es, de hecho, un CALCETÍN naranja, inapropiado para el ámbito escolar, que suelo llevar puesto bajo el pantalón de gimnasia.
Las armas que disparan metal no me simpatizan. Las que sirven de regadera me agradan un poco más, a menos que sea agua enjabonada o con algún otro químico lo que haya en su interior. Pero considero esta maravillosa invención la mejor y más ridícula arma jamás creada: potencialmente peligrosa (si no se visten unas gafas protectoras acordes, también dibujadas en grafito o tinta de bolígrafo) pero inigualablemente creativa. Señoras y señores: la "calamar-gun", un arma tan singular que no sólo unicamente existe en papel, sino que eyecta tentáculos de calamar inflables hechos con lápices acuarelables!
Me tentó hacerlo el ver en un fotolog "por qué no hay comida para gatos con sabor a ratón?" Bueno, creo que en la vida real no existe la comida para gato con sabor a ratón porque los medios masivos de comunicación y la industria del entretenimiento nos tienen mal acostumbrados a simpatizar por el pequeño roedor... no se si esperan que nos sintamos identificados con esa alimaña o qué, pero lo concreto es que desde Mickey Mouse a Rattatouille (y pasando por la emotiva comedia "un ratoncito duro de cazar") se han empeñado en hacernos tragar la imagen del mus musculus (ratón común, gente) adorable y tierno, despojado de todas las enfermedades que trasmite y hasta amistoso con los humanos...
...en fin, según el psicoanálisis mi rechazo a la imagen favorable de los roedores domésticos podría derivar de tarumas de mi niñez: la llegada del Ratón Pérez a mi almohada siempre tuvo aparejada una no tan feliz visita al dentista.